Libros

Una suerte pequeña

De Claudia Piñeiro

En su novela más reciente, la escritora argentina, produce un viraje a la madre en relación a su novela anterior en la que la figura paterna es la protagonista. Vuelve sobre la madre como en Elena sabe su gran novela publicada por Alfaguara en 2007. Esta vez se trata de una mujer que frente a una situación, trágicamente contingente, se siente empujada a replantear su vida. Es el relato en primera persona del regreso de esa mujer luego de veinte años al lugar donde su historia se vio torcida por esta encrucijada trágica. “Por eso me digo, me convenzo, me obligo, a que este texto?esta especie de bitácora del viaje de regreso?tiene que ser escrito en primera persona. Porque el dolor sólo se puede contar así. El dolor, el desgarro, la huida, el partirse en mil pedazos que nunca volverán a unirse, la mirada lejana, el abandono, el abandonarse, las cicatrices, sólo se pueden narrar en primera persona”

Hay una decisión tomada por la mujer que termina teniendo el peso de una maldición. Germán García escribió en su novela Nanina: “Lo único trágico es creer en la posibilidad de la tragedia. No hay tragedia, no hay nada” Este libro es un ejemplo de lo que sucede cuando se decide que las tragedias dejen de serlo.