Cine

The Other Side of the Wind

Orson Welles en pantalla en 2015

Una nueva película de Orson Welles, en pantalla en 2015

El último filme -inconcluso- de Orson Welles, 'The Other Side of the Wind', llegará finalmente a las salas de cine, dos décadas después de su muerte y a poco de cumplirse (el próximo 6 de mayo) el natalicio de su nacimiento. El último proyecto del famoso realizador está hoy a cargo del director Peter Bogdanovich y el productor Frank Marshall.


Desde hace mucho tiempo los cinéfilos esperaban esta noticia: después de años de rumores y diversas trabas, una nueva película de Orson Welles llegará a las pantallas. Se trata de The Other Side Of The Wind (Del otro lado del viento), un trabajo que Welles realizó de manera intermitente entre 1970 y 1976. Muchos de los trabajos de Welles como director de cine estuvieron plagados de problemas de todo tipo: artísticos, financieros y políticos. Sin ir más lejos, The Other Side of The Wind formaba parte de un grupo de películas sin terminar junto a It’s all True (1942), The Deep (1967) y Don Quijote (1969), el más conocido de sus proyectos inacabados; filmes que por una u otra razón no terminaron su proceso y jamás pudieron estrenarse. 

  En esta oportunidad, quienes están al frente de terminar lo que Welles empezó hace ya casi 45 años son dos personas que lo conocen muy bien: el director Peter Bogdanovich y el productor Frank Marshall. “Tenemos las notas de Orson Welles. Hay escenas que no quedaron del todo terminadas y hace falta añadir música. Lo conseguiremos. La buena noticia es que no costará mucho tiempo gracias a la tecnología de la que disponemos hoy en día”, ha declarado Marshall, quien como Bogdanovich estuvo presente en el rodaje que se desarrolló de 1970 a 1976. Ante el reto de completar el trabajo aproximándose al estilo personal de Welles, Bogdanovich afirmó que  aquel “hizo un montaje muy complejo antes de que le quitaran el material. No sé si podremos siquiera aproximarnos a esa clase de cortes, muy fragmentados y concretos. Todo lo que podemos hacer es intentarlo lo mejor posible, usando su guión, las notas y lo que dejó”. 

    Bogdanovich es quizás uno de los más entusiastas seguidores de Welles. Parte de esta admiración y conocimiento quedó reflejado en “Ciudadano Welles” (This is Orson Welles, 1992, traducido al castellano dos años más tarde por Grijalbo), un extenso libro que refleja horas y horas de diálogo cinematográfico. La relación entre ambos se refleja en una de las tantas anécdotas que Bogdanovich relata en la introducción de su libro. Allí explica que él estaba pasando por una fuerte depresión producto de su bancarrota, y que había olvidado dónde estaban las desgravaciones de las conversaciones con Welles. En ese contexto, el director de Ciudadano Kane le insinuó a Bogdanovich si iba a publicar el libro una vez que éste hubiese muerto. “Esto me disgustó, así que cuando por fin aparecieron las cajas se las envié todas a Orson –sin conservar copia de nada- y con una nota que decía que, en efecto, aquello se refería a su vida y que por lo tanto era él quien debía decidir qué debía hacerse con aquello. Orson me telefoneó tan pronto como lo recibió. Me dijo que estaba muy emocionado y me dio las gracias profusamente”. 

  Así que nadie mejor que Bogdanovich y Marshall, un productor histórico de Hollywood (muchas veces al servicio de Steven Spielberg) para llevar adelante el montaje de The Other Side of The Wind. Llegaron a este punto luego de años de disputas legales entre las partes que tenían los derechos de lo realizado hasta entonces por Welles: la hija y heredera del director, Beatrice Welles; la viuda Oja Kodar; y la viuda de un productor ligado al depuesto Sha de Irán. En esta nueva ocasión, la compañía Royal Road Entertainment afirma que ha logrado llegar a un acuerdo con las partes implicadas y negociar la compra de sus derechos, lo que le permitirá estrenar el filme dentro de pocos meses. La fecha que a todos les titila en la cabeza es la del 6 de mayo del 2015, día en el que se cumplirán 100 años del nacimiento de Orson Welles. Un artista al que el gran poeta y cineasta francés Jean Cocteau describió como “un gigante con rostro de niño, un árbol lleno de sombras y de pájaros, un perro que ha roto la correa y se ha ido a dormir a un macizo de flores. Es un vago activo, un sabio loco y un solitario rodeado de humanidad”.

  La “nueva” película de Welles trata de un director de cine algo olvidado, que intenta un regreso triunfal a Hollywood con una película que, precisamente, se llama The Other Side Of The Wind. Se dice que Welles dudó bastante en protagonizar él mismo la historia, pero que ante la duda que el público pensara que era una autobiografía, invitó al director y amigo, John Huston para que encabezase el elenco. El personaje principal en realidad está inspirado en la personalidad de Ernest Hemingway, y hace de un cineasta del estilo de Michelangelo Antonioni: planos extensos, lentos, con escenas de sexo y violencia. “Welles quería ridiculizar a Antonioni, a quien la Metro Goldwyn Mayor le había concedido en 1969 una gran cantidad de dinero para rodar Zabriskie Point, un sonado fracaso que Orson parodió en The Other Side of the Wind”, explicó en su día Joseph McBride en su libro What Ever Happened to Orson Welles? 

  No sólo actúa Huston,  también fueron invitados a ponerse frente a la cámara otros directores, como Claude Chabrol, Dennis Hopper y Paul Mazursky. Toda la película está compuesta con juegos entre realidad y ficción, utiliza color y blanco y negro, y diversos tipos de formato: 35, 16 y 8 milímetros. Mucho cine dentro del cine. Todas huellas que también se pueden observar a lo largo de la intensa filmografía de Welles. Hasta el momento sólo se han podido verse un puñado de escenas, que en 1995 habían aparecido en el documental Orson Welles: One Man Band. 

  Bogdanovich termina la introducción a su libro Ciudadano Welles con una pregunta que él mismo se encarga de contestar. “¿Mi recuerdo favorito de él? Son muchos, como ya he dicho, pero hay uno que siempre tengo en mente: Orson bajo un árbol, por la noche en un atajo solitario de Beverly Hills, haciendo con agilidad un ligero paso de baile y cantando un estribillo de un musical que escribieron en la escuela a la edad de trece años. Había luna llena y el rostro de Orson se volvía hacia nosotros, con un aspecto notablemente semejante al de un adolescente que quiere divertirse, libre de la carga de leyendas, mentiras, equivocaciones, triunfos o fracasos como si todo el mundo siguiera aun allí para que él pudiera conquistarlo”.

  Y así es, el mundo sigue aun aquí, esperándolo, otra vez.

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