Cine

CINE CALIENTE

Un recorrido por algunas de las escenas eróticas del cine

Superada –por fortuna- la moda de 50 sombras, rescatamos el verdadero erotismo cinematográfico: un cronista de Mercurio Contenidos se prestó al sacrificio del repaso y recomienda esas escenas calientes que nadie debería perderse. Al final de este artículo aparece el listado con los links de todos los fragmentos que se citan. 


  Por Sergio Criscolo

Pasado el huracán 50 sombras de Grey, es una buena ocasión para recordar excelentes momentos de erotismo en el cine. En el día de su estreno argentino, 116.705 personas fueron a ver 50 sombras de Grey en la Argentina: seis de cada diez espectadores la eligieron ese día. Esa misma semana se estrenó en los Estados Unidos y recaudó nada menos que 8.600.000 dólares en la primera jornada. El éxito en este caso venía anticipado por el boom editorial de la novela y sus sagas. La trilogía -porque después de Cincuenta sombras de Grey sigue Cincuenta sombras más oscuras y Cincuenta sombras liberadas- fue traducida a 51 idiomas y vendió 100 millones de copias. En España, esta película se transformó en el estreno más visto en los dos últimos años, y el diario británico The Guardian afirmó que se trata del 21º mejor estreno de la historia del cine. 

  Con el estreno de 50 sombras surgieron debates en todo el planeta sobre si el erotismo de esta película era realmente erótico, valga la redundancia; si eran o no exageradas las ganas del público femenino de ver en imágenes lo que se habían imaginado mientras habían leído el libro. Debates estériles, podría decirse, ya que las hay para todos los gustos y es muy difícil determinar si tal escena erotiza a alguien o no. Habrá quien sienta cierta movilización interna (calentura, bah) por unos labios carnosos, por un escote, por una mirada, y habrá quien necesite de imágenes más sugerentes o simplemente más explícitas. Cada uno tendrá su lista de las mejores escenas eróticas que vio,  y es muy probable que se acuerde perfectamente de cada uno de esos planos.

  Si la escena erótica pertenece a alguna película que ha quedado en la historia del cine, bueno, eso ya es mucho. Luego, hay decenas y decenas de escenas eróticas en los miles y miles de filmes que cada año se estrenan en todo el mundo. Por otra parte, también puede definirse una escena como erótica más allá de que hoy en día no genere el mismo movimiento hormonal que seguramente provocó al espectador de su tiempo. Esto último puede aplicarse, por ejemplo, al sensual baile de Greta Garbo –una de las tres divas más veneradas de la historia- en Mata Hari (de George Fitzmaurice, 1931). También, definitivamente a la escena en la que Rita Hayworth se quita el guante mientras canta y baila Who put the bleme on mame, en Gilda (de Charles Vidor, 1946). Otro momento mágico es el coito por montaje paralelo que el genial Jean Vigo propone en la extraordinaria L’ Atalante (1934). 

  Una escena que quedó no sólo en la retina de todos los que la vieron en el cine, sino en miles de afiches y revistas y tarjetas de todo el planeta es aquella en la que Marilyn Monroe descubre que “la brisa” que sube del subterráneo le refresca las piernas, y algo más, en La comezón del séptimo año (The Seven Year Itch , 1955), la estupenda creación del maestro Billy Wilder. “Refresca los tobillos, ¿verdad?”, se apura a decirle Tom Ewell para salir rápido de la situación. 

  Cinco años antes, alguien mucho más independiente que Wilder, el director y escritor Jean Genet, filmó el cortometraje Un chant d’amour (con fotografía de Jean Cocteau), una tremenda y bellísima pieza sobre un amor homosexual entre dos presos. 

  Genet fue un escritor legendario, santificado por J. P. Sartre, que con Un chant d’amour concretó un experimento fílmico de estilizada belleza: cuestiona la sexualidad, la vulnerabilidad y el poder a través de un lazo homosexual entre dos presos en una cárcel, observados además por un ojo indiscreto. 

  En Bent, la única película que dirigió el actor galés Sean Mathias (en 1997), lo erótico está es el diálogo que tienen los dos protagonistas, sin tocarse, mientras hacen una pausa de los trabajos forzosos que son obligados a hacer en un campo de concentración para judíos.

  Hace dos años otra película de amor homo, en este caso entre dos mujeres, generó revuelo en Cannes -donde por otra parte obtuvo la codiciada Palma de Oro-, y en cada país en donde se estrenó. En La vida de Adele, el director tunecino Abdellatif Kechiche -criticado y elogiado por igual- decidió incluir diez minutos de sexo explícito, en una escena supuestamente  improvisada por las actrices. 

  Hace pocos años el cine brindó otra hermosa escena de sexo entre dos mujeres, encarnadas por Natalie Portman y Mila Kunis, en El cisne negro (Black Swan, de Darren Aronofsky, 2010): un beso volcánico que termina en un tremendo orgasmo gracias al sexo oral. En una reciente encuesta que realizó el canal de música MTV entre su joven público, el beso entre Portman y Kunis fue considerado “el momento más sensual del séptimo arte”. Al conocer el resultado de la encuesta, Portman comentó que "fue una locura porque Mila y yo somos buenas amigas. Fue bastante extraño. Creo que hubiera sido más fácil hacerla con alguien que no conocía".  

  Otra bella escena entre dos mujeres es la que protagonizan Naomi Watts y Laura Harring en Mulholland Drive (David Lynch, 1999), con un beso mucho más suave pero igual de intenso que el de El cisne negro; las caricias entre Watts y Harring parecen atravesar la pantalla. 

  Hay otras películas, menores, que quizás nunca aparezcan en el libro más amplio que se pueda llegar a escribir sobre la historia del cine. Pero son filmes que albergan una, dos o tres escenas eróticas que permanecen en el imaginario popular, que vincularon para siempre una canción a determinado momento caliente, o que simplemente al nombrarlos en una reunión de mayores de treinta todos saben de qué se está hablando. Películas populares, taquilleras, y que, cuando se veían en VHS,  quedaban gastadas por ser rebobinadas una y otra vez. Uno de los casos emblemáticos es 9 semanas y media (Nine ½ Weeks, de Adrian Lyne, 1986), que inmortalizó el tantán, taaan, tantán, tan, tantán, tan taantan con el que comienza You Can Leave Your Hat On, de Joe Cocker, y que es usado en fiestas de casamiento, fiestas de divorcio, muestras de fin de año de escuelas de baile, despedidas de solter@s, shows de strippers para ambos sexos y, claro, ha servido para más de una previa en los dormitorios y livings del mundo entero. Tod@s tratando de imitar a la Kim Basinger, que pasó a la posteridad por ese show privado que le da al por entonces todavía armónico Mickey Rourke. Esa película también mostró otras escenas calientes, como la que transcurre debajo de una escalera bajo la lluvia y vaciando una heladera, por ejemplo. Imágenes que para el público argentino de la recién reestrenada democracia argentina fueron muy inspiradoras. 

  Lo mismo vale decir para Ghost, (de Jerry Zucker, 1990), donde Patrick Swayze y Demi Moore se sacan chispas metafísicas: una película regular pero que quedaría en el recuerdo por esa escena de ambos trabajando la arcilla mientras se escucha Unchained Melody de los The Righteous Brothers: un clásico que, a pesar de rozar el lugar común, permanece la memoria de millones de personas. Y lo mismo pasa con Bajos instintos de Paul Verhoeven (Basic Instinct, 1992), un film que no está en el Olimpo audiovisual: la escena del interrogatorio a Sharon Stone mientras está sentada sin ropa interior pasó a ser el cruce de piernas más famoso de la historia, no sólo de la cinematográfica.

  De todas maneras, habiendo tan buenas películas que contienen excelentes escenas eróticas, no vale la pena detenerse en más filmes que no llegan a un nivel destacado dentro del lenguaje audiovisual.  Grandes directores han filmado planos y momentos de altísimo voltaje sexual. David Lynch, por ejemplo, dirigió en 1990 Corazón salvaje (Wild at Heart): a lo largo de sus 125 minutos pueden verse grandes momentos eróticos, tal como en la ya comentada Mullholand Drive. 

  Stanley Kubrick propuso en La naranja mecánica (A Clockwork Orange, 1971) una escena acelerada a ritmo de la obertura de la ópera Guillermo Tell de Rossini (también acelerada). En ese tono,  el joven protagonista, Alex, se acuesta con dos muchachas a las que ha invitado a su casa para enseñarles su colección de vinilos. Muchos años después, algo más relajado, y en la que sería su última película, Kubrick filmó una extraordinaria orgía. Allí Tom Cruise, el protagonista junto a Nicole Kidman de Ojos bien cerrados (Eyes Wide Shut, 1999) camina de manera lenta por diversos salones de una mansión, oculto detrás de una máscara, a la vez que observa varios grupos de personas teniendo sexo arriba de sillones y mesas. 

  Otro destacado director, el francés Bertrand Blier, desarrolla en Las cosas por su nombre (Les valseuses, 1974), una atractiva escena grupal. En ese filme, Gerard Depardieu, Patrick Dewaere, Miou Miou y Jeanne Moreau aparecen, entre otros momentos, en una hermosa y sexual escena campestre.  

  Dos años antes que Blier, el desparejo Bernardo Bertolucci dirigió Último tango en París (Ultimo tango a Parigi, 1972), un film gracias al que quedó en la historia del cine, entre otros trabajos.  Aquí hay dos escenas perturbadoras y que para algunos han sido generadoras de calenturas varias: en una, María Schneider sodomiza a Marlon Brando en un baño, mientras él le relata su fantasía de que ella tenga relaciones con un cerdo y que muera durante ese acto. La otra escena es esa en la que Brando unta mantequilla a Schneider antes de penetrarla por el culo. Si bien para muchas listas y libros ésta es una de las escenas eróticas más destacadas de la historia del cine, no deja de tener cierta ambigüedad ya que la penetración de Brando es casi una violación (y quizás el “casi” esté de más). Cuenta un director español que como Último tango en París estaba prohibida por el franquismo, decenas de españoles viajaban los fines de semana hasta la frontera francesa para verla en alguna sala de este país (también recuerda que la mantequilla comenzó a agotarse en los mercados españoles… ). 

  Bertolucci volvió a generar varias intensas escenas en Los soñadores (The Dreamers, 2002). En muchas hay sexo, pero es interesante que tal vez la que más se destaque entre todas es una en donde no lo hay; el momento cuando los tres protagonistas están dentro de una bañera, un pico de hermosa tensión sexual. Otra película que tiene varias escenas que valen la pena ver o repasar es Crash (1996) de David Cronenberg. Lo mismo sucede con Lucía y el sexo (2001), del español Julio Medem, en donde los bellos Paz Vega y Tristán Ulloa la rompen actuando, y cogiendo día y noche, El Imperio de los sentidos (Ai no korîda, de Nagisa Ôshima, 1976),  una oda maldita a la complicidad erótica y el poder, donde el director japonés recurre a la estilización de las perversiones como búsqueda de placer, y 9 songs, de Michael Winterbottom (1994) en donde este prestigioso director británico (síganlo por favor) filma nueve canciones y nueve polvazos. 

  Hay muchos directores prestigiosos y contemporáneos que regalaron escenas eróticas en sus filmes. Entre ellos Woody Allen con Match point (2005),  en donde Scarlett Johansson y Jonathan Rhys Meyers se desatan bajo la lluvia y luego de un jugoso beso terminan revolcados entre el trigo. Hermoso todo.  El español Pedro Almodóvar filmó en Tacones lejanos (1991) un cunnilingus extraordinario y difícil de olvidar: Miguel Bosé sube a sus hombros a Victoria Abril, luego la cuelga de un caño que atraviesa el sótano, y ambos gozan a más no poder. Once años después (con varias pelis en el medio también con muchas escenas eróticas) Almodóvar incluyó un corto bizarro dentro de Hablé con ella, en donde un hombre, luego de caminar entre las tetas de una mujer, se mete dentro de su vagina y le provoca un orgasmo grandioso.  

  La lista de escenas destacadas en enorme y cada lector debe tener la suya propia. Pero es difícil dejar de nombrar algunas más, cómo aquella en que Jack Nicholson y Jessica Lange se divierten  arriba de una mesa de la cocina en El cartero siempre llama dos veces (The Postman Always Rings Twice, 1991) . O el largo beso entre Javier Bardem y Penélope Cruz en Jamón jamón (de Bigas Luna, 1992). O el mediometraje Blowjob (1963) de Andy Warhol, en el que durante los 35 minutos que dura, sólo se ve el primer plano de un hombre que se masturba.

  Los bailes eróticos son todo un tema aparte; los hay muchos y muy buenos. Ya se nombró unas líneas más arriba los de Kim Basinger en 9 semanas y media, Rita Hayworth en Gilda y Greta Garbo en Mata Hari. Pero, por favor, vale rememorar a Nicole Kidman en Todo por un sueño (To Die For, del gran Gus Van Sant, 1991), donde baila frente a las luces del auto de su alumno, con un vestido azul que no deja ver nada pero transmite todo. También la danza de Paz Vega en la ya citada Lucía y el sexo; y la de Uma Thurman en Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994); Vanessa Ferlito en A prueba de muerte (Death Proof, también de Tarantino , 2007); Jamie Lee Curtis en Mentiras Verdaderas (True lies, de James Cameron, 1994); y al potente Channing Tatum en Magic Mike (de Steven Soderbergh, 2012), que a lo largo del film muestra sus atributos como bailarín, entre otros atributos.


  
Labios, tetas, pitos, vaginas, culos, lenguas, hombros, bailes, escotes, miradas, palabras, bañeras, músicas, camas, sillones, de a tres, de a doce, solas o solos: cada uno con sus gustos a la hora de elegir qué lo calienta.  Lo erótico tiene muchas formas y la mirada de cada uno las traduce como el cuerpo pide o siente. Así, la penetración más sugestiva puede tener a veces el mismo efecto que la cara más bonita cantando con sensualidad al destinatario. Como cuando Scarlett Johansson mira a Bill Murray y le susurra  “I’m special, I’m special” en Perdidos en Tokio. 


Links de los fragmentos mencionados:

(por orden de aparición)

-Mata Hari: https://www.youtube.com/watch?v=-nhvP_iUz68

-Gilda: https://www.youtube.com/watch?v=OyuAr3dk65c

-L’Atalante: https://www.youtube.com/watch?v=nGfjUoBEiaw

-La tentación vive arriba: https://www.youtube.com/watch?v=DR7q8maqmH4

-Un chant d’amour (entero):  https://www.youtube.com/watch?v=lHgb9_1LkWo

-Bent: link: https://www.youtube.com/watch?v=JsEW4926rcI

-La vida de Adele (imáges varias): https://www.youtube.com/watch?v=oSlCeQKFu8A

-El cisne negro: http://www.metacafe.com/watch/6352954/natalie_portman_and_mila_kunis_sexy_in_black_swan/

-Mullholand drive: https://www.youtube.com/watch?v=ANZsh2RQL1c 

-9 semanas y media: https://www.youtube.com/watch?v=ssuBRFvUR20

-Ghost: https://www.youtube.com/watch?v=hyXjt4BUZOw

-Bajos instintos: https://www.youtube.com/watch?v=wLGx5YT6sOg

-Corazón salvaje: https://www.youtube.com/watch?v=eV2tyNghb6o

-La naranja mecánica: https://www.youtube.com/watch?v=kb7NWmvJHo0

Eyes wide shut: https://www.youtube.com/watch?v=IJ3NHt4v8WY&bpctr=1427286211

-Les Valseuses: https://www.youtube.com/watch?v=BrhXAZQhdkU 

-Último tango en parís (baño ): https://www.youtube.com/watch?v=6DzM7roJ5BY

-Último tango en París (mantequilla): https://www.youtube.com/watch?v=86ZrusgWnqk

-Crash (entera): https://www.youtube.com/watch?v=WAUZAO4ozZA

-Lucía y el sexo (entera): https://www.youtube.com/watch?v=LOlQd6v1DA0

-El imperio de los sentidos (tráiler): https://www.youtube.com/watch?v=hBqlzQrmqxE

-9 songs: https://www.youtube.com/watch?v=AAtK17YPsoY

-Match Point: https://www.youtube.com/watch?v=vVjfW-P5yZY

-Tacones lejanos: https://www.youtube.com/watch?v=rdIhDVB6gFk

-Hable con ella: link: https://www.youtube.com/watch?v=WstDepf-MyE 

-El cartero siempre llama dos veces: https://www.youtube.com/watch?v=yVIrWmFykJQ

-Jamón jamón: https://www.youtube.com/watch?v=8Q3u5NE9X4Y

-Blowjob:  https://www.youtube.com/watch?v=frrO6A1AYbE

-Todo por un sueño: https://www.youtube.com/watch?v=dflKZAwGpno

-Lucía y el sexo (baile): https://www.youtube.com/watch?v=KserZoX9PFk 

-Pulp fiction: https://www.youtube.com/watch?v=xNe3mp7ross

-A prueba de muerte: https://www.youtube.com/watch?v=T1T8iZn6tzU

-Mentiras verdaderas: https://www.youtube.com/watch?v=LkWoqRlGqNQ

-Magic Mike: https://www.youtube.com/watch?v=YljvbUm6EMc

-Perdidos en Tokio: https://www.youtube.com/watch?v=KZZIgRUpcG8

  • Autor: Sergio Criscolo