Objetos

Viaje en Dragón

Julio, Carol y la Combi


   Entre los meses de Mayo y Junio del año 82 Julio Cortázar y su mujer, fotógrafa y escritora, Carol Dunlop emprendieron un viaje de 33 días por la autopista del sur uniendo París y Marsella. Viaje que el propio Cortázar definió como surrealista y alocado. 

  La pareja no estaba sola, el equipo lo completaba Fafner, el Dragón, una Volkswagen Combi T2A roja, así bautizada por su dueño. Escribe Cortázar: “Lo del dragón viene de una antigua necesidad: casi nunca he aceptado el nombre-etiqueta de las cosas (…) hace dos años lo vi llegar por primera vez subiendo la rue Cambronne en París, lo traían fresquito de un garage y cuando me enfrentó le vi la gran cara roja, los ojos bajos y encendidos, un aire entre retobado y entrador, fue un simple clic mental y ya era el dragón y no simplemente un dragón cualquiera sino Fafner”

  Fafner estaba equipada para la ocasión, poseía un tanque de agua, un asiento que oportunamente se convertía en cama, una radio, una máquina de escribir, una lámpara y un calentador. 

  Los viajeros también tenían sus nombres rebautizados, Cortázar fue el Lobo y Dunlop la Osita. Así los tres, la combi y la pareja emprendieron lo que sería el último viaje de los enamorados. Apenas unos meses después de su regreso, Carol Dunlop falleció de una enfermedad terminal. 

  El resultado de la aventura lúdica se convirtió en un libro que se llama Los autonautas de la cosmopista*, un diario de viaje que incluye también fotos y dibujos de Stéphane Hébert el hijo adolescente de Carol que, sin haber viajado con ellos, a partir de las fotos y las anotaciones contribuyó con su arte. 

  Recorrieron 800 km con un plan concreto, una hoja de ruta y la consigna de no abandonar la autopista visitando dos paradores por día y pasando la noche en el segundo parador. 

  La idea era explorar los paradores efectuando relevamientos científicos y tomando nota de sus observaciones. El libro de la expedición sería escrito tomando como referencia los relatos de viajes de los grandes exploradores. 

  La gran compañera de aventura la Volkswagen Combi, en Europa y Norteamérica es conocida como Transporter, aunque en Latinoamérica se la llame al modo en que Cortázar la nombra sólo con fines ilustrativos hasta explicar su verdadera identidad y de ahí en más llamarla Fafner. Fue uno de los vehículos más populares del siglo pasado y  es la precursora de todos los modelos de este tipo que vinieron después.

  Sus orígenes datan del año 48 a instancias del empresario holandés Ben Pon, quién luego de recorrer la fábrica de Volkswagen en Wolgsburg vio un modelo de carga hecho en base al Escarabajo. A partir de esa observación, se inspiró para el diseño de la Combi pensado como un auto de carga, proyecto que fue aceptado por la fábrica.  Sus características eran su gran espacio interior, su mecánica sencilla y su fácil manejo. Contaba además con la posibilidad de convertirse en ambulancia o camión de bomberos.

  Sus rasgos la hicieron ideal para el trayecto que los escritores buscaban emprender. Facilitaba un viaje tomado por el juego, el disfrute y el aprendizaje. 

  La Combi cuenta hoy en día con numerosos fans y el honor de haber sido inmortalizada en las páginas de Los autonautas de la cosmopista convirtiéndose en una protagonista involuntaria de la obra de Julio Cortázar.


- Sí? dijo el Lobo-, pero habría que hacer las cosas de manera muy científica.

- Un libro de viaje. Como los antiguos exploradores.

- ¿Te das cuenta? Describir cada paradero, sus aventuras, las gentes que pasan.

- ¿Lo hacemos, Osita?

- Lo hacemos


*Los autonautas de la cosmopista, Julio Cortázar Carol Dunlop.

  • Autor: Victoria Mora