Objetos

Escritores y sus ciudades

Leonardo Padura y La Habana

Leonardo Padura eligió Cuba. Eligió La Habana y su barrio, no solo como lugar para vivir sino como escenario de sus historias. Los libros de Padura, especialmente aquellos que tienen como protagonista al detective Mario Conde, son una entrada única para conocer a La Habana genuina, a su gente y su cultura. 


  El detective aborda sus casos recorriendo las calles de la ciudad y hablando de su gente, sus costumbres, sus comidas, sus formas de supervivencia. Padura escribe un artículo para la Revista de Libros Review Argentina en el que parte de la pregunta de por qué es un escritor cubano que escribe y vive en La Habana,  tras contar parte de su historia y las vicisitudes de su carrera en su país natal, concluye “Escribir sobre Cuba, sobre lo que ha sido y es Cuba y lo que son los cubanos de ayer y d hoy, con la sinceridad y profundidad que merecen esas entidades sociohistóricas y humanas, es tal vez la tarea más compleja y a la vez satisfactoria que puede enfrentar el escritor cubano que vive en esta cuba del siglo XXI”. Vaya si lo ha logrado. Leer sus páginas es conocer Cuba y La Habana como si se la estuviera recorriendo. 


   El recorrido podría empezar por El Malecón esa especie de costanera, muro contiene el mar y es la avenida más famosa de la ciudad. Posee una ancha vereda y en ese mismo muro los cubanos y turistas suelen sentarse al ver el mar o la ciudad. Tiene un largo de 8 km y recorre la ciudad en su zona este costea la Habana Vieja y el Centro de La Habana, para el oeste se encuentra el Vedado.


  De El Malecón se llega a La Habana vieja, el centro colonial más antiguo del Caribe, se trata del centro histórico de la ciudad, recorrerlo a pie, como los personajes de Padura, es una gran experiencia. Las calles obligadas son la calle Lamparilla y la calle Obispo. Allí se encuentran la Plaza de la Catedral, el Castillo de la Real Fuerza, la Plaza de Armas y los bares El Floridita y la Bodeguita del Medio que Hemingway solía frecuentar. A ello se suman el Museo de Arte Colonial, el Museo de la Ciudad, el Templete, entre otros. Al sur se conservan las ruinas de la antigua Muralla de La Habana.


  El Centro de La Habana es uno de los sectores de la ciudad más frecuentados por Mario Conde. Allí encontramos el Capitolio Nacional construido en 1926, la Real fábrica de Tabacos Partagás, el Gran Teatro de La Habana, el Parque la Fraternidad y el Parque central.


  El Vedado debe su nombre a la época en que los negros tenían la entrada vedada a esa parte de la ciudad. Se trata del centro comercial de la ciudad y la zona residencial más importante. Se pueden visitar el Hotel Nacional, el Capri, el Habana Libre, y la Plaza de la Revolución. Esta zona lleva aun las marcas de la influencia de la vida norteamericana de la década del cincuenta sobre la ciudad.


  El barrio de La Víbora es un barrio popular y es el lugar donde el detective Conde y sus amigos estudiaron en el Instituto. La zona del Parque Lenin se encuentra 20 km al sur de la ciudad y tiene una superficie de 670 hectáreas de parque con bosque y lago artificial. Los personajes de Padura suelen visitar este lugar añorando sus tiempos mejores. Estos dos últimos lugares son ejemplo de La Habana invisible al turismo que Padura recrea y muestra en sus páginas a los ojos del mundo.