Actualidad

Publican material inédito

Jack Kerouac, en español

 Los artículos, ensayos y ficciones breves que Jack Kerouac escribió para Esquire, Playboy, Review  y Escapade, entre otras revistas, después del éxito de su novela “En el camino” (1957) se tradujeron  por primera vez al español y se publican reunidos en “La filosofía de la Generación Beat y otros escritos”, un volumen que edita este mes Caja Negra y que arroja luz buena parte de los significados de la Beat Generation. La traducción es de Pablo Gianera y el prefacio de Robert Creeley.


Por Verónica Abdala

 

  “La Generación Beat fue una visión que tuvimos John Clellon Holmes y yo, y Allen Ginsberg de manera aún más salvaje, hacia fines de los años cuarenta, de una generación de hipsters locos e iluminados, que aparecieron de pronto y empezaron a errar por los caminos de América, graves, indiscretos, haciendo dedo, harapientos, beatíficos, hermosos, de una fea belleza beat (…) Beat quería decir derrotado y marginado pero a la vez colmado de una convicción muy intensa.” Así hablaba Jack Kerouac  (1922-1969), padre y portavoz de la generación beat, el movimiento literario que se rebeló contra la cultura consumista, utilitarista y armamentista en tiempos de la posguerra americana, e hizo un culto de la capacidad lúdica, la experimentación y la rebeldía. La obra de Kerouac, basada en experiencias intensas y en el uso de la primera persona, marcó un antes y un después en la literatura norteamericana de los años 50’ y prefiguró en parte de lo que vendría: el hipismo, la contracultura del rock,  la confianza en la subjetividad y la voz propia.

  Ahora, editorial Caja Negra suma a los libros ya conocidos, un volumen de ensayos, artículos periodísticos y ficciones breves que permitirán a sus lectores profundizar en el conocimiento del estilo y el pensamiento de este autor. 

  Se trata de una serie de textos aparecidos originalmente en revistas como Review, Playboy y Escapade, traducidos por el periodista Pablo Gianera. “La publicación, en 1957, de ‘En el camino’ le confirió a Jack Kerouac una fama súbita cuya administración -la administración de su brillo y la de su decadencia- lo ocuparía casi hasta su muerte. Un efecto colateral de esa fama fueron los encargos que recibió de distintas revistas”, explica él. “Si bien había tenido una iniciación en la crónica periodística ya antes de los veinte años, Kerouac aprovechó ahora esa demanda para justificarse a sí mismo. Los artículos, ensayos y ficciones breves incluidos en este libro, originalmente publicados en su mayoría en revistas como Esquire, Playboy, Evergreen Review o Escapade, tienen una sostenida entonación programática: la tienen ya sea porque adoptan la forma nítida del manifiesto (como los famosos escritos sobre poética y sobre la “prosa espontánea”), o porque ponen en acto ese mismo programa tanto a la hora de relatar el encuentro de Kerouac con un fantasmal cantante de blues que podría ser él mismo como en sus crónicas deportivas, en la descripción del nacimiento del bop o de las afinidades de su escritura con las fotos de Robert Frank o la prosa de Céline. Además de la justificación, Kerouac tiene en mente el ajuste de cuentas con la propia Beat Generation, y lo resuelve oscilando entre el recuerdo de sus orígenes y la crítica de su evolución. Si existía algo que pudiera llamarse “filosofía” de la Generación Beat, Kerouac era el único en condiciones de formularla. La Generación Beat fue acaso la generación de un hombre solo, el propio Kerouac, ángel profano, que no quería pertenecer a ninguna generación.”

     A mediados de los 50’, influenciados por los intérpretes de jazz e inspirados en las lecturas de Ernest Hemingway, Scott Firzgerald. y Ezra Pound, entre otros, los integrantes de la llamada “Generación perdida” hicieron de la desesperanza el punto de partida de una nueva forma de mirar y de expresarse: eran escritores (William Burroughs, Allen Guinsberg, Neal  Cassady, entre otros), pero también músicos de jazz y artistas que, lejos de la solemnidad y la academia,  estaban dispuestos a explorar con nuevas formas y nuevos lenguajes. Muchos de ellos consumían drogas pesadas y valoraban la espontaneidad, el salvajismo, la poesía y la libertad, por sobre cualquier otra fórmula o método nacido de la disciplina o el rigor.

   La obra de Kerouac puede leerse como una exploración de su propia vida y un registro frenético de una época: con  en On the Road (1957, traducida a más de 20 idiomas), “Los vagabundos de Dharma” y “Big Sur” (1962), entre otros títulos, impactó entre sus contemporáneos y tuvo una amplia influencia en las futuras generaciones de escritores y de lectores, del mismo modo que la Generación Beat llevaría adelante una auténtica revolución contracultural, desde Estados Unidos.

  En los numerosos artículos y ensayos que se publican por primera vez en español, Kerouac se refiere a los orígenes del movimiento y reconoce como antecedentes directos “ las fiestas desaforadas que celebraba su padre en los años 20 y 30 en Nueva Inglaterra, fiestas tan ruidosas que nadie podía dormir en varias calles a la redonda y cuando llegaban por fin los policías todos tomaban un trago". Según él, "se remonta a los días que precedieron a la Segunda Guerra Mundial, días insensatos en que los adolescentes tomaban cerveza los viernes a la noche en los salones de Lake y combatían la resaca del sábado a la tarde jugando al básquet y, al final, un chapuzón en el río”.

  En otro de los ensayos, Kerouac argumenta sobre el significado de la palabra 'beat': "No significa ni abatido ni exhausto; más bien, quiere decir beato, la palabra italiana que designa lo beatífico: vivir en estado de beatitud, como San Francisco. (…) Intentar amar la vida en todas sus formas -apunta-, ser sincero, mantener la paciencia en el sufrimiento, practicar la bondad, cultivar la alegría. ¿De qué modo cumplir con esto en nuestro mundo moderno de multiplicidad y millones? En soledad, quedándose solo cada tanto para extraer el oro más precioso: las vibraciones de la sinceridad (…). Estar loco no es ser beat. Uno puede aislarse pero eso no implica despreciar o maltratar a nadie. Lo beat no tiene nada que ver con las viejas variedades de la crítica. Es una forma de afirmación espontánea".

 Decía que un verdadero escritor “debe andar por ahí observando todo, y no andar por ahí siendo observado”, y al final estaba hastiado de la fama. El 21 de octubre del 969, después de una noche en que había pasado un buen rato tirado en el jardín, mirando las estrellas, se propuso empezar una nueva novela, que llamaría The spotlight print”. Pero la fatiga y las dolencias físicas, producto dela cirrosis, fueron más fuertes y terminó descompuesto; pidió ayuda y finalmente murió. Había iniciado un camino deliberación, y hoy es un autor de culto. 

  • Autor: Verónica Abdala
Etiqueta: Jack Kerouac