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Berni en el MALBA

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 Hasta el 23 de febrero de 2015, se exhibe la primera exposición de Antonio Berni (Rosario, 1905 - Buenos Aires, 1981) que presenta en forma exhaustiva sus célebres series de Juanito Laguna y Ramona Montiel e incluye a los Monstruos de sus pesadillas.

  A fines de los años 50, la figura de un niño empezó a aparecer como tema reincidente en la obra de Berni: Juanito Laguna surgió como el primer personaje ‘berniano’, y está inspirado en los cientos de niños que el artista encontró en las villas miseria o barrios periféricos humildes que existían en la ciudad de Buenos Aires desde los años 30.

   Berni concibió a Juanito como hijo de un trabajador obrero, peón de la industria metalúrgica que vivía en el barrio ubicado en el bañado de Flores y que pasaba el tiempo jugando libremente en la calle. Como aclaraba el propio Berni: “Juanito es un chico pobre pero no un pobre chico. No es un vencido por las circunstancias sino un ser lleno de vida y esperanza, que supera su miseria circunstancial porque intuye vivir en un mundo cargado de porvenir”.

   Internacionalmente, apareció por primera vez en la Bienal de Venecia de 1962, en la que Berni obtuvo el Gran Premio de grabado y dibujo. En sus construcciones y ambientes, Berni lo muestra celebrando la Navidad, aprendiendo a leer, remontando un barrilete, jugando, nadando en una laguna con su perro y llevándole la comida a su padre a la fábrica en la que trabaja. Su mundo está hecho a partir de retazos de tela, hojas de metal, latas aplastadas, contenedores plásticos, maderas, cartones y chatarra, desechos industriales que el artista ensambla magistralmente en construcciones monumentales.   

   En cuanto a Ramona Montiel, Berni comenzó a desarrollar el personaje mientras vivía y trabajaba en París, a partir de 1962. Ramona es una joven de barrio que vive en el corazón de la gran urbe: Buenos Aires. Agobiada por su trabajo de costurera y seducida por los lujos y los esplendores, así como por las falsas promesas de “una vida mejor”, se vuelve prostituta.Para esta serie el artista hurgó en los mercados de pulgas parisinos buscando materiales con los cuales componer su nuevo personaje: viejos vestidos de lentejuelas, pedazos de encaje, cordones, pasamanerías y demás accesorios con los que se engalanaban las mujeres de la Belle Époque. Aunque en la obra berniana aparecen fotografías de prostíbulos rosarinos ya en los años 40, y luego una figura muy similar a Ramona hacia finales de los 50 (en su óleo La boda), Ramona es producto de una concepción parisina del artista, alimentada de la tradición del cabaret francés y de su figura principal: la corista.

   A través de Ramona, Berni sondeaba diferentes aspectos de las presiones sociales e históricas que recaen sobre la mujer, así como la influencia de la televisión y los anuncios publicitarios en la configuración de la sensibilidad social femenina y del deseo consumista.

Mientras que para retratar a Juanito realizó más de treinta ensamblajes, sobre Ramona hizo menos de diez, la mayor parte de los cuales se perdieron, o cuyo paradero hoy se desconoce. En cambio, ella se convirtió en la protagonista de una larga serie de innovadores grabados en los que el artista concretó sus más osados experimentos con esta técnica.

  Los monstruos, entre tanto, representaban los temores que acechaban a Juanito en su paisaje o entorno cotidiano, pero luego, ya en escala tridimensional, son producto de las pesadillas en relación al incumplimiento de los deseos de Ramona. Igual que los ensamblajes que narran la historia de Juanito, estas criaturas fantásticas surgen de objetos de desecho y de materiales reciclados.

   En 1964, Berni dividió sus monstruos en dos grupos: Monstruos cósmicos y Monstruos infernales que desafían a Ramona Montiel. El carácter humorístico de estas bizarras creaciones provocó gran revuelo al ser expuestas por primera vez en su retrospectiva en el Instituto Di Tella en 1965. No sólo ponían en jaque las nociones conservadoras del “buen gusto”, sino que además mostraban la imaginación y el virtuosismo del artista en la técnica del ensamblaje, que acercaba la obra al objeto escultórico. 

   La exposición Antonio Berni: Juanito y Ramona, que podrá verse en Buenos Aires hasta el 23 de febrero del 2015, es el resultado de tres años de investigación y producción de los equipos de MALBA y el MFAH, junto a diferentes especialistas que trabajaron en la puesta en valor de las obras, con tareas de restauración, limpieza, consolidación y enmarcado.

   La muestra se despliega en tres salas del museo y está organizada en grupos temáticos, que siguen el desarrollo de las series de Juanito y Ramona. La exposición está co-curada por Mari Carmen Ramírez, curadora Wortham de Arte Latinoamericano del MFAH y Directora del International Center for the Arts of the Americas (ICAA); y Marcelo Pacheco, curador en jefe de MALBA entre 2002 y junio 2013. 

   La expo se presentó por primera vez en el MFAH de noviembre 2013 a enero de 2014 y después viajó al Phoenix Art Museum de junio a septiembre pasado. Se trató de la primera exposición de carácter retrospectivo de Antonio Berni en los Estados Unidos después de 40 años.

   En la Argentina, se exhiben por primera vez piezas prácticamente desconocidas de Berni. Producida en forma conjunta por MALBA y el Museum of Fine Arts, Houston (MFAH, la muestra reúne un conjunto de 150 obras (pinturas bidimensionales, grabados, xilocollages y xilocollage-relieves, ensamblajes y construcciones polimatéricas), creadas entre 1958 y 1978, cedidas por la familia del artista y por veinticinco colecciones públicas y privadas de Argentina, Uruguay, Estados Unidos, España y Bélgica. 

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